Luis Rubiales, expresidente de la RFEF, en una imagen de 2022.Rodrigo Jiménez (EFE)

La Audiencia Nacional ya aguarda a Luis Rubiales, expresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). Este martes, solo un día después de que el tribunal abriese la vía penal por el beso a la futbolista Jennifer Hermoso, el juez Francisco de Jorge ha acordado llamar a declarar al exdirectivo como imputado. Y ha fijado fecha y hora: las 12.00 de este viernes 15 de septiembre. Una decisión que llega después de que el magistrado admitiese a trámite la querella de la Fiscalía, que ha puesto sobre la mesa un presunto delito de agresión sexual y otro de coacciones.

A través de una breve resolución, de apenas un párrafo, el juez da así otro rápido impulso al caso Rubiales. Primero, el magistrado ordenó el lunes a la Policía Judicial que consiguiera varios vídeos “relacionados con los hechos”, publicados en distintos medios (como EL PAÍS, RTVE y As): tanto del beso (“desde todos los ángulos”) y de “los minutos inmediatamente anteriores y posteriores”, como “de la celebración en el vestuario” y “en el autobús de la selección española de fútbol femenino”. A esa iniciativa se suma ahora la toma de declaración de Rubiales, que solicitó la Fiscalía la pasada semana al presentar su querella.

En su denuncia, el ministerio público pedía igualmente que se recabase el testimonio de Hermoso, pero el magistrado De Jorge no ha impulsado de momento ese punto. Aun así, en la causa ya consta la versión de la jugadora sobre lo ocurrido el 20 de agosto, durante la celebración de la victoria de la selección femenina en el Mundial. La futbolista no solo difundió un comunicado en los días posteriores para subrayar que el beso no fue consentido —“Me sentí vulnerable y víctima de una agresión, un acto impulsivo, machista y sin ningún tipo de consentimiento de mi parte […]. No fui respetada”, decía su texto—. Sino que, además, acudió la pasada semana a la sede de la Fiscalía General del Estado para formalizar su denuncia y aportar su testimonio, que la acusación pública remitió al juez en un pendrive.

El caso Rubiales ha genera una gran expectación internacional y una intensa ola de solidaridad con Hermoso y sus compañeras. Medios de todo el mundo se han interesado por un escándalo que, tras judicializarse finalmente, ha recalado en la Audiencia Nacional. El tribunal ha asumido la competencia al tratarse de dos presuntos delitos cometidos por un español en el extranjero y contra una española, ya que el incidente se produjo en Sídney (Australia), que acogió la final del Mundial de Fútbol Femenino.

Rubiales tendrá ahora la oportunidad de defenderse ante el juez. El expresidente de la RFEF ha asegurado que el beso a Hermoso fue consentido, acusando incluso a la jugadora de mentir. “Tengo fe en la verdad y voy a hacer todo cuanto esté en mi mano para que prevalezca. Mis hijas, mi familia y la gente que me quiere han sufrido los efectos de una persecución desmedida, así como muchas falsedades”, repitió el exdirectivo en un comunicado difundido el domingo, cuando anunció que dimitía como presidente de la Federación y como vicepresidente de la UEFA. La FIFA ya lo mantenía suspendido desde el 26 de agosto.

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