Casi dos años y tres elecciones después, parece que llega el deshielo en la guerra entre la Junta andaluza (PP) y el Gobierno a cuenta de Doñana. Este martes ambas Administraciones han sellado el principio de una paz tras un continuo cruce de reproches desde que en enero de 2022 la derecha y la ultraderecha andaluzas presentaran su primera proposición de ley para ampliar los regadíos en el entorno de Doñana. La norma, que tenía en contra a la Comisión Europea, la Unesco, la comunidad científica y los ecologistas, se queda en el aire de momento.
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